Hans Stange M.
No es un árbol
no crece
nada en él es potencia
es una red de cosas
vuelta una cosa
una red de cosas catalogadas
ya no existe nada fuera de los conceptos
y son cosas los conceptos
(…)
Las manos inútiles
capturadas en teclados y pantallas
los pies fríos
inmóviles
deteriorados
la boca seca y cerrada
con un grito que es un tumor atrapado
el pelo seco
la mirada atenta, fuera de sí
en espasmódica quietud
el sexo apagado
toda la vida reducida a la
energía
que le da sentido a las máquinas
una conexión
una terminal
una extensión, una función
su prolongación
(…)
Lo no-dicho se vocifera como un jingle
lo tenebroso es un afiche publicitario
lo absurdo no tiene lugar, se descarta
o se clasifica en la historia de los errores
de antaño
para todo: una disciplina
ante todo: un cálculo del daño
la rabia, el estallido
controlados y domesticados
fondos vacíos
signos de nada
la autenticidad de un cuerpo
lloroso, de un grito
contenido, de un mundo
desbastado e impotente
apenas acontecen, se vuelven una función
signos de algo, valor de algo
síntoma, indicador
nada fuera de lugar
nada fuera
sin catalogación
útil
por eso: inútil.
(…)
La inquietante sensación de que he perdido
algo
alimenta mi miedo a soltar
lo que tiene dura existencia de moneda
todo es moneda, cálculo: tiempo
rutinas compulsivas para no perder un ápice
de nada
moneda
tristeza
y montones y montones de cosas clasificadas
para no perderlas
y tengo esta inquietante sensación de que he olvidado
algo
cuando me detengo, cuando miro un poco
al costado:
algo me falta
lo he extraviado: no está allí
no lo han robado, no me lo quitaron
yo lo perdí
un peso que falta, una opacidad
me lo arrebató la transparencia de las cosas
como una madeja de cosas no dichas
como un vaso lleno, vacío
en su lugar
una inquietante rutina de compulsiones inútiles
para ocultar lo que falta
cuando me detengo, no puedo engañarme:
esta rutina no es infinita, es interminable
no es universal, es indetenible
no estaba allí, vino en silencio
y llenó todo de cálculos y resultados
de monedas corrientes
y en el fondo, por los costados, algo olvidé
y para no sentir la inquietud de la pérdida
quiero ser moneda, cálculo, resultado
quiero ser plano, transparente, móvil
sin trampa ni eco ni oscuridad
ni sueño ni palabra
un código en el estante
una rutina cumplida
un pago estampado en el hueco
que antes ocupaba aquello que he perdido

(…)
Una sombra incómoda en un espacio transparente
un silencio erróneo entre tonos iguales
una brisa fría bajo las ondas de aire calefaccionado
una pieza faltante
una diferencia en la cuenta
un error
es la muerte del mundo-máquina
la única puerta
la única salida
el último obstáculo para la producción y la reproducción
el último bastión para el paso del tiempo
como una crisis económica
la muerte
el punto ciego de esta totalidad eléctrica y simbólica
la incómoda, la inoportuna, la hedionda
muerte
un mundo lleno de muerte invisible y silenciada
es el nuestro
un mundo vivo de tanta muerte dolorosa
olvidado
(…)
¿hay algo que no esté previsto?
Si opongo al movimiento detención
si opongo al exterior interior
si opongo a la producción futilidad
¿servirá de algo?
opuse tolerencia, igualdad
opuse conciencia, libertad
todo fue transformado
en monedas, timbres y casillas
¿servirá de algo?
bajar la voz frente a la intensa bulla
¿servirá de algo?
¿puedo salir
si no sé dónde estoy?
(Sive Dolor es un extenso poema en el que trabajo desde hace varios años. Aún inédito, se presentan aquí por primera vez algunos fragmentos seleccionados).
Hans Stange M. es un escritor y periodista chileno. Editor de la revista de cine Primer Plano y de la editorial Five Points. Coautor o coeditor de los libros Un cine re-público (2022), La impostura crítica (2019), La mirada obediente (2017), La butaca de los comunes (2013), Sordina (2009), Historia del Cine Experimental en la U. de Chile (2008) y Los amigos del “Dr.” Schäfer (2006). Profesor en la Universidad de Chile. Reside en Santiago.


