Alejandro Varderi
Por sexto año consecutivo se convocaron el verano pasado los talleres literarios de CUNY, organizados por Inmaculada Lara Bonilla, directora del Instituto de Escritores Latinoamericanos (LAWI) de Hostos Community College, y Nora Glickman y Alejandro Varderi, coeditores de Enclave, con el patrocinio de LAWI y del CUNY Academy for the Humanities and Sciences.
En esta entrega, 35 autores fueron seleccionados para los talleres de Poesía, coordinado por Sheila Maldonado, Periodismo con Luis Palacio, Guion y producción audiovisual de la mano de Luisa De La Ville y Ficción a cargo de Valeria Correa Fiz. Todos ellos realizados virtualmente, lo cual dio pie a que los aspirantes pudieran conectarse desde distintas partes del mundo, brindando así una experiencia multicultural y plural, con visiones diferentes de lo que es y no es la literatura, el periodismo y el cine. En tal sentido los talleres —gratuitos para los seleccionados— se constituyen en una forma dinámica y enriquecedora de abordar distintos géneros, produciéndose un fructífero diálogo entre los participantes y los coordinadores, donde la escritura es siempre el centro del intercambio.
A continuación algunos comentarios de los coordinadores.
Sheila Maldonado:
Tuve el honor de dirigir lo que sería un taller bilingüe de poesía para LAWI. Fue increíble conocer virtualmente a poetas del mundo hispanohablante: Ecuador, Canarias, México, Argentina, Alemania, Long Island. Los encuentros se realizaron principalmente en español y me guie por los intereses de los participantes, como debe de ser. Les pedí que compartieran poemas que les encantaran de sus países de origen o de dondequiera que consideraran su hogar. Quería entender de dónde venían y qué leían. El año pasado fue un cumpleaños importante para mí y entre mis deseos estaba llamando a Latinoamérica. Ella me respondió. Visité Puerto Rico y Argentina gracias a la poesía; y esta clase de CUNY fue otro viaje, otra forma de inmersión. Me encontré casualmente con Inma en un café favorito del Alto Manhattan y allí nació el taller. Como LAWI tiene su sede en Hostos, en el Bronx, iba a darse en persona, pero al final se hizo por Zoom, lo cual abrió el taller al mundo. Fue fantástico traer ese encuentro de lugar e idioma al espacio virtual del taller, y serle así fiel a esta ciudad multilingüe.
Lo titulé “Poesía como primera lengua” para jugar con el término estigmatizado “Inglés como segunda lengua” con el cual lidian los latinos en Estados Unidos. Ello significa que el español es la primera lengua, pero considerada como una lengua inferior, pues las clases de inglés como segundo idioma, a menudo se han considerado necesarias para remediar esa supuesta laguna. Crecí con el español en casa como la lengua para la poesía, lo cual constituyó claramente un punto fuerte en mi formación. Mi padre era declamador en el colegio en Honduras y compartió esa pasión conmigo. Me emocionó trabajar con personas para quienes la poesía era algo natural. De hecho, todos eran talentosos, humanos y pacientes con esta grindia, como me llamaba mi padre. Les sugerí algunas direcciones y volaron. Fui facilitadora y oyente, una verdadera aprendiz, y me sentí agradecida de ser parte del intercambio. Siento que existe y ha existido un muro entre Latinoamérica y los latinoaxes en Estados Unidos, que todos construimos, pero también creo que estamos mucho más cerca que todo eso; hay tanto en común y tantas preocupaciones similares. No deberíamos permitirnos que exista ese muro, y menos ahora.
Proseguí con el taller por mi cuenta este verano, basándome en lo que hice el año pasado en CUNY. Atraje a más escritores estadounidenses, pero el foco siguió siendo Latinoamérica. Fue genial retomarlo y sumergirme de nuevo en él.

Taller de guion cinematográfico
Luis Palacio:
Dictar el taller “Periodismo digital: claves del relato”, fue para mí un privilegio invaluable: me permitió interactuar con escritores de distintos rincones de Latinoamérica y Estados Unidos. Provenientes de diversas profesiones —desde el diseño gráfico y el marketing hasta el periodismo y la docencia— cada participante enriqueció los intercambios con una perspectiva única. Tal diversidad de miradas potenció los ejercicios narrativos. Lo más inspirador fue ver cómo cada persona llegaba con una obsesión temática —ese tema que los desvelaba, que les ardía por dentro— y cómo, a lo largo del taller, lograron canalizar esa pasión en relatos potentes y bien estructurados.
Pero más allá de las claves del relato periodístico, nos propusimos explorar cómo hacer estas historias más atractivas en el entorno digital: desde el uso de herramientas narrativas multimedia hasta estrategias para interactuar con las audiencias, construir comunidad y mantener vivo el relato mediante el diálogo en redes y plataformas. Acompañarlos en ese proceso creativo y reflexivo fue maravilloso, porque lo importante es que los relatos no se queden en los computadores de los escritores, sino que alcancen la mayor audiencia posible.
Valeria Correa Fiz:
Mi taller “Ficción breve: personajes de carne y hueso”, estuvo centrado en la construcción de personajes narrativos complejos, sensibles y verosímiles. A partir de cuatro ejes —lo que el personaje es, lo que hizo (aunque no se narre), lo que ha sufrido y lo que hace dentro de la diégesis— trabajamos cómo dar profundidad a los personajes. Leímos y analizamos textos de diversas tradiciones narrativas, y ejercitamos técnicas para desarrollar personajes con capas de sentido, tensión interna y consistencia emocional.
A lo largo de los encuentros, se generó un espacio de intercambio muy fértil, donde cada texto de los asistentes fue leído con atención, espíritu crítico y entusiasmo. El trabajo de escritura fue central para ayudar a los asistentes a pensar a sus personajes, no solo como vehículos narrativos, sino como presencias vivas. Para mí, como escritora y docente, fue una experiencia intensa y gratificante, que reafirmó mi convicción de que escribir ficción es también un ejercicio de empatía: una forma de mirar al otro con mayor profundidad y escucha.
Presentación talleres literarios 2024


